El Hospital General Docente de la Policía Nacional (Hosgedopol) tuvo el privilegio de ser la plataforma donde la médico teniente de navío de la Armada de República Dominicana, Ana Beatriz Durán, pudo lograr su sueño de convertirse en la primera emergencióloga de la patria de Duarte con movilidad reducida.
Para Beatriz, el diagnóstico recibido hace 16 años de la enfermedad degenerativa esclerosis múltiple no fue un límite para hoy graduarse junto a otros 39 médicos que realizaron durante cuatro años la residencia en distintas especialidades en el Hosgedopol.
“Realizar esta especialidad fue enriquecedor y no puedo negar que fue duro, pero me mantuvieron firme el valor de mi familia, mi amor por servir y mi fe en Dios”, afirma Durán.
Asimismo, tener que usar una silla de ruedas no le quitó las ganas de seguir sirviendo al prójimo desde el área de Emergencia, donde se trabaja las 24 horas del día en busca de salvar vidas.
Durante la graduación de los nuevos especialistas, Durán fue ovacionada hasta las lágrimas por todos los presentes, quienes fueron testigos de un acto de resiliencia. Para llegar a este día, tuvo que sobrellevar crisis de salud que la mantuvieron en cuidados intensivos.
Beatriz, de 46 años y madre de una joven de 20 años y una adolescente, es la evidencia de que, cuando se tiene voluntad y las instituciones como Hosgedopol se convierten en aliadas, las barreras no son excusas para quien conoce su propósito en la vida.
Su próximo sueño es seguir ayudando a los pacientes desde la sala de emergencias.
Palabras de su hija
Valentina Valles Fernández, de 20 años e hija de Durán, define a su madre como una guerrera que la inspiró a ser fuerte y a perseguir su sueño de convertirse en piloto comercial.
Asimismo, señala que acompañó a su madre durante todo el proceso, el cual fue muy difícil, y concluye definiéndola como una verdadera guerrera.
















